Tiré todas la oraciones
porque crecieron regadas con sangre
Nunca me llamaron,
solo estaban ahí
siempre a mi lado.
Apagué las velas porque
a oscuras pude escuchar
mejor los botones negros
que nunca busqué.
No fueron lobos,
ni siquiera eran ogros.
Solo estuvieron como fantasmas falsificados
pegados a mi justo en el momento
en el que empezaba el partido.
















Q-ART!
Diario apócrifo del Bukowski Club
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Brocco
Gente arrugada

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9 Octubre, 2007 a 2:07 pm
amoremachine
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