Quién quiere a una polilla

En la habitación
una polilla revolotea
alrededor de mi lámpara.

En la ventana
un camaleón verde
me dice que es Dios.

Miro las alas de la polilla
pardas y feas mientras
comienza a contarme sus miedos.

El camaleón avanza
despacio hacia mi.
Me dice que es Dios

La polilla me cuenta
que el camaleón
siempre miente.

Con un ojo puesto en mi retina
y el otro controlando a la polilla
el camaleón me dice que es Dios.

Le muestro a la polilla
los restos de todas
mis pasadas calamidades.

Miro de reojo al camaleón
y ahora es rojo.
El camaleón me dice que es Dios

La polilla abre sus
alas y se prepara
para poder volar.

El camaleón se come a la polilla.
El camaleón es el puto Dios.

Del poemario: poemas para berberechos

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3 respuestas a “Quién quiere a una polilla

  1. Vaya, no había entrado aún en esta página tuya, sólo había visitado los blogs. Me han sorprendido tus poemas, me han gustado, son muy originales. Te seguiré.

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