Una historia de superman

Llóvía, mucho. Hacía bastante tiempo que no lo hacía y por fin llovía.

En el salón de casa, superman mira por el balcón, a través del cristal.

Le observo con curiosidad preguntándome que pensará un niño de cuatro años mirando la calle desde la ventana de casa un día de lluvia.

Conitnúa absorto sin decir nada, con la cabeza apoyada en el cristal.

– ¿Qué haces? -le pregunto por fin.

– Nada, es que hacía mucho tiempo que no oía llorar a los coches.

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Este episodio lo escribí un día en mi antiguo diario, aquél que llamé “Entérate, imbécil”.

Cinco años después, la frase me sigue pareciendo genial.

Gracias superman por enseñarme poesía.

Supongo que sigo sin estar muy inspirado.

Cortaré mis alas para regalártelas

Sin otra condición que la de cuidarlas.

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Apartaré mi corazón de mi boca para no perderte

Volveré a plastificarlo para que se conserve

Lo ataré para que no vuelva a moverse

Sin otra condición que la de besarte.

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Clavaré mis uñas en cada una de mis miradas

Cercenaré mis cuerdas vocales para que no hablen más de amor

Sin otra condición que la de una caricia.

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Mataré a ese duende absurdo que hasta ahora ha habitado en mi

Mitigaré el dolor con litros de tus fluidos

Adormeceré mis lágrimas con sobredosis de ibuprofeno

Sin otra condición que la de que bailes en mis presentes.

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En fins, vale, es una mierda de pepepoema, pero yoquese.

Como hoy no me encuentro inspirado

Pues eso, que como hoy no me encuentro en uno de mis mejores días creativos por muy diversas cuestiones que no vienen al caso, la verdad. Pues que os dejo unos pequeños momentos de humor brindados por parte de esa gran familia dedicada al humor que son LOS CREACIONISTAS. Sí esos señores que se dedican a desdecir las evidencias científicas con unas más que absurdas teorías. ¿No te lo crees?

Pincha AQUÍ y flipa, amiguito o amiguita.

Bueno, yo me apunto también

Nadie me invitó, pero la idea me pareció tan cojonuda que yo también me he animado a hacerla. Resulta que el lider Daniel y varios más se propusieron escribir algo que comenzara con la misma frase “Ha entrado una paloma en el bar”, los resultados los podéis leer en Amargo Plutón. Geniales todos. El de Marcus es espectacular. El de Yuya cálido. El de Isabel es arrebatador. El de bandolero, sobrecogedor. El edryas es un derroche de imaginación.

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Ha entrado una paloma en el bar,

agacha su cabeza y picotea

los pedazos de basura esparcidos por el suelo.

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Ha entrado una paloma en el bar

y abusa de ser novedad

comiéndose mis restos

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Ha entrado una paloma en el bar

que no tenía que estar ahí

pero está y me está comiendo

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Ha entrado una paloma en el bar

alimentándose de mi última caída,

limpiando mis desastres.

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Ha entrado una paloma en el bar

y se ha marchado sin pagar.

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Alguien debería publicar estos ejercicios literarios, son cojonudos.

Sexo

Mis dedos que te piensan,
que te olfatean aunque no estés.

Mis dedos que un día
compartirán con tus labios un poco de nata.

Mis dedos que saben de películas de terror,
casi tanto como tus orejas.

Mis dedos que te anhelan,
que desean crear terremotos en tus poros.

Mis dedos que nunca estarán fríos,
aunque hagan horas extras como brocas.

Mis dedos que aquel día no te tocaron,
serán arquitectos de arcos alguna noche.

Como escribir un pepepoema: lección 2

Seguimos con el curso intensivo y absurdo de pepelpoesía.

Juntemos palabras:

– ficus

– nubes

– ventana

Bien, pepelpoeta debe elegir un tema sobre lo que debe ir el pepepoema.

Pero normalmente un buen pepelpoeta no debe tener ni la más remota idea sobre qué escribir y será la hoja en blanco la que haga que surja el pepepoema.

Así, si se utiliza la primera regla (elegir un tema) el resultado sería tal que así, en este caso el manido y siempre gran tema del amor:

El ficus es un árbol,
Yo soy un árbol
Me asomo a tus ventanas
Buscando un cambio de ánimo

Yo soy un árbol
Y el ficus es otro árbol,
Pero mis ramas acarician tus nubes
Pero de mis llagas ya no rezuman resinas

Yo soy un árbol
Y el puto ficus también.
Si te mueves no te llego
Si das un paso me quiebro

Yo soy un árbol
Que le den por culo al ficus.

Ahora veamos un ejemplo de pepepoesía sin elegir tema, aunque sí palabras. Para este ejemplo las palabras elegidas son:

– Idea

– Viento

– Nasal

El resultado sin elegir tema previamente:

Se cerraron los ojos a la gravedad de los cuerpos.
Permanecieron abiertas las fosas nasales a los recuerdos del viento.
Se han catapultado los poros sobre los roces de alientos.

Una idea,
Aprisióname en el regazo de tus sentimientos.

Mejor aún,
Regálame a todos tus escalofríos

Recorrer tus pensamientos cuando palideces
Extraer tus nubes cuando ensombreces
Rellenar tus poros con mil incendios

Una idea,
Refugiarme de tormentas en tu ombligo

Mejor aún,
Vacíame de los lejanos infinitos

Se doblegarán las pasiones a las caricias
Querrán las bocas provocar temblores
Se emborrachará la felicidad al observar nuestros besos.

Como se puede comprobar, el resultado final es exactamente el mismo: un pepepoema hablando de amor.

Dios, que depresión

Es que uno se va al blog de Marcus y ve el video que ha colgado de él y lo flipa. Pattysuperstar cantando uno de sus poemas (magnífico) y todo ello con la imagen de Marcus (bunostaeltio).

Miro el blog de Patty y está lleno de referencias artísticas, creaciones de todottipo, inquietudes… ¡yo que se!

Paso por el de Escandar y lo  mismo. El tipo es un señor artista. Escribe bien, se curra temas de cine y documental de lujo…

Voy a la casita que Yuya se ha construido y escribe y describe sentimientos a la perfección.

Mejor no hablar de la narrativa de Salem, la poesía de gsus, de los haikus de Juan, de la desbordante imaginación de Gloria

Menos mal que me queda el rock’n’roll y en vista de eso me he currao una recopilación rockeroantidepresiva que podeis escuchar en el Atapuerca Podcast.

De mayor querría ser como ellos, pero llego tarde (pinchad en play o en download). 

Viejomestoyhaciendo, cagontó.

Hay días en los que…

… sencillamente te gustaría salir corriendo y huir a toda prisa del trabajo, de la corbata, de la americana, de tu compañero de mesa, del futbol, de la fórmula 1, de ZP, de Rajoy, del ordenador, del teléfono, del correo, del futuro, de la mirada de esa chica, del culo de esa otra, del café, del tráfico, del metro, de esa canción que no para de sonar, del telediario, de los locutores, de aquél maldito anuncio, del olor de siempre, de las conversaciones de otros, del vacío, de la risa falsa, de la máquina del café, del café de la máquina, de amores, de los desamores, de los amores que no pudieron ser, de los amores que no podrán ser, de las tarjetas de visita, de la taladradora, de la botella de agua, de la vida en el campito, del calendario laboral, de la erección en mitad de la oficina, del cansancio, del menú del día, de aquellos ojos, de la reunión de las doce, de la presentación de las cuatro, de las cañas, del puto móvil, de aquellos zapatos,  de la jodida hoja de cálculo, del blog, de los amigos, de las amigas, de los enemigos, de las enemigas, de la moto, del cansancio, del dinero, de la cuenta corriente, de las vacaciones, de los viajes a otros países, de los besos húmedos, de las manos húmedas, de las entrepiernas húmedas, de la cocacola, de los Beatles, de los Rolling, de la derecha, de la izquierda, de la lotería, de la compra, del supemercado, de la letra G, del punto G, del punto de interés, del punto de encuentro, del banco, de los recuerdos, de la tarjeta de crédito, de la empatía, de la simpatía, de la antipatía, de la vergüenza, de los post-it, de la impresora, de la percha, de la barriga, de esas tetas, de aquellas también, de la poesía, de la prosa, del teatro, del cine, de la cultura, de la incultura, de los toros, de las escuelas, de los borrachos, de las borracheras, de las borrachas, de la salida de incendios, del plan de emergencia, de la emergencia de tener un plan, del futuro en común, de un futuro demasiado común, de la alitosis del compañero, de la falta de higiene de la compañera, de que me tomen por gay, de ser hetero, de tratar de entender a todo el mundo, de la ofensa, de la lucha, de la ducha, de haberlo hecho, de dejar de hacerlo, del ruido, del hasta mañana, de que haya finales, del continuará. de los recuerdos, de la falta de ellos, de la gente, de los pedazos, de las caídas, de los ascensos, de la fama, de la ignorancia, de la transparencia, de la montaña, del mar, de la llanura, del río, de los murmullos, de los cuchicheos, de los comics, de aquél libro que no compré, de aquel libro que me regalaron, de aquel libro que nunca termino de leer, del corazón, de sus labios,  del universo, de la felicidad, del paraíso, del estaciudadesunamierda, de la sonrisa que acaba de echar esa chica, de los perfumes fuertes, de mi cara de panoli, de mi torpeza, de mi.

Lo malo es que esa huida es adictiva y al final es de ella de quien no puedes huir.

Recuerdos del instituto

Del instituto recuerdo pocas cosas y poca gente. No voy a decir la típica frase pedante de “es que lo que había allí me importaba poco”. No. He de reconocer que mis días por el instituto pasaron basicamente por dos etapas, a saber:

1- pardillo

2- borracho

La primera fue la típica de cuando llegas del colegio y te encuentras que pese a tu imagen de puber recien destetado, te tratan como a un adulto y descubrir pasmado que muchos de tus compañeros se afeitan, mientras tú apenas alcanzas a tener unos pocos pelos en la entrepierna.

A la segunda etapa pasé a una velocidad sorprendente durante el primer año. Digamos que entré pardillo y salí borracho en el primer año y en ese estado continué hasta… hasta que nació pepelhijo.

A lo que iba. Por mi estado de embriaguez permanente (por cualquier tipo de sustancia) las lagunas son múltiples y hay recuerdos que consiguieron sobrevivir al naufragio etílico y a los que me aferro como auténticas joyas.

Uno de esos recuerdos es una situación que viví con mi compañero Mondogitane y que supongo que él no recordará. Habíamos hecho ya buenas migas el señor Mondo y yo. Hablábamos de música, intercambiábamos música y bastantes más cosas. Entre otras los gustos por las compañeras de clase. Como en todo había básicamente dos tipos de compañeras, las que estaban buenas y las demás (sí, es duro y duele, yo también pensaba así y ahora con 40 he de confesarlo. Se que no dice mucho positivo de mi, pero la adolescencia es así). Dentro del segundo grupo había subclases, pero no son las que nos atañen en este momento.

El caso es que en el primer grupo teníamos incluida a una muchacha que estaba bastante bien, sobre todo por su impresionante tipazo. Era ya casi fin de curso y sin saber muy bien por qué la chica esta se puso a hablar con Mondo y conmigo que andábamos vagueando encima de las mesas del aula. La conversación que manteníamos con ella, en un momento dado, comenzó a derivar (y juro que fue ella quién sacó la conversación) acerca de los culos. Sí, sí, la chica se puso a contarlos no se que de los culos y de lo feos que le parecían. No paraba de decirnos que era una parte del cuerpo que odiaba y que no le gustaba para nada, razonó de diversas y varias formas su afirmación mientras Mondo y yo (pepeltenso) atónitos asistíamos a su disertación. En un momento al vernos con cara de lelos afirmando con la cabeza cada una de sus palabras y sin poder decir nada, la muchacha (joder, no consigo recordar su nombre) buscó definitivamente nuestra aprobación con algo más que un balanceo vertical de cabeza. Nos miró y nos preguntó directamente

– ¿No pensais lo mismo?, ¿no creeis que el culo es una parte horrible del cuerpo?

A lo que Mondo sin pestañear respondió “Mujer, no todos” y acto seguido ambos fijamos nuestros ojos en su culo.

La chica enrojeció, se dió la vuelta y nos dijo algo así como “Mira que sois gilipollas” mientras ambos nos reíamos.

Y, bueno, no se, es todo. Tampoco se muy bien a que coño viene esto ahora, pero me ha venido a la memoria este episodio y juro que no tengo muchos en la memoria.

Anoder microcuento

Gorriones, por José Naveiras García

El gorrión, tímidamente, alarga el cuello hasta el trozo de pan. Lo hace rápido, muy rápido. Deshace poco a poco el pedazo de pan hasta que consigue partirlo. Sin perder tiempo toma uno de los trocitos con su pico y sale volando. En un momento aparecen más pajarillos y se pelean entre ellos por lo que queda en el suelo. Al poco tiempo no quedan más que unas miguitas.

Ana arranca otro trozo a la barra de pan que tiene en la mano y lo arroja hacia el mismo sitio. Ya no se entera de lo que ocurre con él. Mira, pero no ve. Las palabras resuenan en su cabeza una y otra vez sin dejar espacio a nada más. Él sin dejar de hablar acerca de su dolor, de lo que ya no aguantaba. Reproches arrojados uno a uno sin escrúpulos.

Fue incapaz de contarle que ya había vuelto a acomodar todos sus sentimientos, que había recolocado su trastero. Fue incapaz de mostrarle los cambios que había realizado, que no quedaba ya nada de todo lo que él tanto odiaba, que se había deshecho de todo lo que podía dolerle. Fue incapaz de explicarle que no debía hacer mudanzas porque quedaba mucho espacio ya para ambos dentro. Fue incapaz de decirle que aquella mañana ella había comprado el pan.

Arrojó un trozo pequeño a la tierra y otro gorrión rápido, lo tomó y salió volando, apenas le dio tiempo a darse cuenta de lo que había ocurrido.

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 gorrion.jpg

(Foto de Ángel Pulido Domínguez)

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Bueno, vale, este no está demasiado bien, pero es que no estaba muy inspirado.

Microrrelato

Las lágrimas por José Naveiras García

Abrió la boca y dijo “No te vayas” a lo que él respondió “¿y por qué no voy a hacerlo?”. “Porque te quiero”. Él abrió la puerta al tiempo que le decía “Tú no me quieres, en realidad quieres a otro que te has inventado en mi”.
A continuación sonó un portazo y ella se dio cuenta que sin haberlas invitado, habían llegado miles de lágrimas a visitarla.

Las papeleras del Buk

Luego dicen que uno no para y que es un culo inquieto, pero es que Inés y Carlos no paran de darle a la cabeza.

Ahora han ideado una nueva forma para participar en el Bukowski Club y formar parte de su mundo.

Como ya sabéis (y si no os lo cuento) en el Bukowski Club, si tienes algo que decir es muy fácil hacerlo. Los miércoles siempre hay lo que se ha venido en llamar “jam poética”. Esto no es otra cosa que la oportunidad que se brinda desde el Bukowski Club para que la gente exponga sus trabajos literarios, bien sean cuentos o poemas. La única premisa que se exige es que los textos no sean muy extensos. Cualquier persona que quiera leer en el Bukowski, tan solo tiene que acercarse un miércoles por el bar (C/San Vicente Ferrer, 25. Madrid. Metro Tribunal) hablar con una de las personas que hay detrás de la barra (normalmente Inés y Carlos) y decirles que quieres leer. Esa misma noche tendrás un espacio y un tiempo para ello. No hay que llevar nada previamente para que se sepa que escribes. No hay filtros, ni depuraciones, ni criterios. Tu vas, te apuntas y lees.

Como decía, han ideado un método más para poder participar en el Bukowski, es un blog en el que cada persona que lee en el Bukowski, podrá colgar sus textos en él. La única condición es que hayas leído antes en el Bukowski. Así se sencillo.

¿La dirección? ESTA y su nombre es “Las papeleras del Buk”.

Disfrutadla.

Camino de ida

No se si he contado ya que he estado en Marrkech (jijijijiji) y que me ha encantado la ciudad, la gente, la comida, la música y tó.

Pero hay algo que no había reparado en ello y que me di cuenta según sucedía. Me llevé la novela de Carlos Salem “Camino de ida” para leerla allí. Yo sabía que iba de unos cincuentones. Buscavidas unos, perdeores todos. Pero lo que no sabía es que gran parte de la novela se desarrolla en Marrakech y alrededores. La verdad, leer la novela en el mismo Marrakech ha sido un lujo que ni a propósito me sale tan bien.

Por cierto, Carlos, sos el maestro de la narración, pibe.