Vacaciones

Sólo dos días, jueves y viernes, pero han venido bien para descansar un poquillo y despejarme.

El jueves recogidas de notas de superman, todo sobresalientes menos un notable y dos menciones de honor. A ver si en secundaria lo hace igual.

Anuncios

Fin de semana

La verdad es que pasar los fines de semana con pepelhijo se está volviendo cada vez más duro. Éste en concreto no parecía que fuera a ser precisamente atractivo. Me explico. Uno tiene un hijo. El hijo juega al baloncesto con otros seres de su misma edad y condición, esto es, hijos de otros padres y madres al uso. Uno de los padres tiene la idea de juntar a todos los niños del equipo de baloncesto junto a sus padres y madres en un pueblo perdido de la provincia de Burgos. Los padres y madres aceptamos el invite por aquello de que a los niños les hace ilusión.

El resultado final ha sido más positivo de lo esperado a priori, la verdad. Hemos hecho una buena barabacoa, hemos bebido buen vinillo del terruño y amigos, los niños y niñas lo pasaron absolutamente genial bañándose en el río y corriendo sin descanso y pepeltenso marcó un hito en su historia personal. Jugué un partido de baloncesto y a continuación uno de fútbol. Eso ha repercutido en que tenga agujetas hasta en los músculos de los párpados, pero lo cierto es que lo pasé muy bien y muy divertido. Por supuesto los partidos fueron padres/madres vs. hijos/as. En concreto 5 padres contra una recriera exaltada por demostrar a sus padres que eran capaces de humillarlos en una confrontación deportiva. Los padres (panzudos, vagos y mayores, reconozcámoslo) hicimos más gala de nuestra capacidad de hacer trampas  que de nuestra forma física, pero bueno, es que eran muchos y valientes y nosotros pocos y apoltronados.

Resultado final, las comentadas agujetas y un picotazo encima del ojo, debido a una avispa caníbal que se empeñó en joderme una tarde de un día magnífico.

Este jueves un libro especial

Es la recopilación hecha con losfrutos de tres años de Bukowski Club. Es un libro creado con kilos y kilos de nicotina que se han digerido con litros de alcohol, alguna lágrima y muchas risas.

Es uno de los libros mas especiales en los que he participado, es el libro de poemas de Bukowski Club. En él han tratado de reproducir una jam session poética de las que se organizan en ese fantástico bar todos lo miércoles, pero en papel.

Ya he hablado muchas veces del bar donde todos los miércoles me acerco a participar con mis poemas en sus jam poéticas (bueno, últimamente no tanto, pero es que me falta tiempo). El bar es una idea genial de dos personas geniales a las que siempre apetece acercarse, Inés Pradilla y Carlos Salem. Con ambos he vivido muchas cosas dentro de aquél bar y todo ello se refleja en este libro, momentos vividos por todas las personas que participamos en ese bar. Gracias a Inés y Carlos por crear esta idea.

El libro sale en una de las editoriales más jóvenes, pero que con más ganas está arrancando, son ediciones Escalera y creo que es una de las mejores editoriales, la única que podía captar correctamente el espíritu de las jam session del Bukowski.

Debéis comprarlo, en el mismo bar o en muchas librerías de Madrid.

Por cierto, el jueves (hoy) leo un poema en la presentación del libro que se realizará a partir de las 21:30 en el Bukowski Club en la calle San Vicente Ferrer, 25, en Malasaña, Madrid.

Necesito un buen título para el siguiente poema, si a alguien se le ocurre, ya sabe

Hace ya tiempo que

las nubes que se posan en mi lengua

saben a desvanecimiento.

Como las largas sombras

de las desapariciones

que saben a milagro

cuando por fin no están.

*

Se que las dunas de la playa ya no serán fósiles,

petrificadas, esperando llegar a un mar

que infinitamente las lame.

Pétrea humedad nunca saciada

rota por los jadeos del amor

convertido en nescafé.

*

¿Lo recuerdas?

Nuestro nescafé sobre los fósiles,

sobre milenios de pasado,

ahora tiene gusto a evaporación

y ese sabor me gusta,

no quiero saborear otra cosa que tu olvido.

*

Saco punta de nuevo a mi lápiz

esperando el cortejo de las frases

y se que están dentro del grafito

y que saldrán como balas para

tachar mi otrora decrepitud,

no lo dudo.

*

He pasado por encima

de los corazones impuestos

y por encima de las notas disonantes.

Mis oídos están invadidos por los sonidos

que no paran de recoger mis brazos.

*

Ayer se marchó el último azul

y ahora mis llagas se arropan con sonrisas.

“Recuerdos del cementerio” mi primera novela.

aún la estoy escribiendo. Apenas llevo dos capítulos, pero es un proyecto ambicioso en el que me he embarcado garcias a mis dos amigos amigos Violeta y Victor (gracias a ambos, de verdad) que me dieron la idea de escribir una novela donde se reflejaran mis recuerdos y anécdotas de cuando viví en el cementerio de La Almudena en Madrid.

Como no quiero hacer algo absolutamente autobiográfico (mi vida es un coñazo, francamente), me estoy inventando situaciones alrededor de mi alter ego.

Ahí va un pequeño fragmento del segundo capítulo (por cierto Gitane, el protagonista no, no fuma):

(…) Recuerdo sólo dos cosas importantes que me dijera P., una fue “… la felicidad no existe, sólo es un objetivo…” y la otra “… no jodas, tú nunca podrás enamorarte.”

Finalmente creo que en ambas tenía razón.

Hace tiempo que no veo a P., pero lo cierto es que la echo de menos. No, no estoy enamorado. No podría. Pero las pelirrojas siempre me pusieron tierno. Recuerdo su pelo rojo y largo y sus ojos grises. Sí. Y aquella pequeña mancha de tinta en su labio, hecha con un rotring por no sé qué apuesta. También su pequeño y delgado cuerpo convulsionándose cuando llegaba al orgasmo. Era una auténtica punk-girl, sin duda y a mí me gustaba.

También recuerdo que una vez me pidió que me la follara encima de una tumba. Cuando llegamos al cementerio y vio aquel edificio en el que yo vivía, cambió de idea y me pidió hacerlo en mi casa. Aquella construcción gótica, victoriana, la atrajo al primer vistazo y me suplicó que subiéramos. De pronto las tumbas perdieron su encanto y estuvimos follando toda la noche. Cuando terminamos yo no podía dormir, me levanté y fui al baño. Me miré en el espejo y no puedo acordarme de mi cara, sólo del penetrante olor a fluidos que yo desprendía. (…)


Vale, tengo que pulir cosas y quitar repeticiones, pero es sólo un extrato del segundo capítulo. Ya podréis leerla entera cuando la venda por millones de euros a nivel mundial.

y este domingo…

Pues el domingo nuevo recital, esta vez en la librería “La buena vida” que está cerca del Palacio Real, en Madrid. Concretamente en la calle Vergara, 10. Será a las 20:30.

Lo hemos llamado “Nueva poesía en Madrid”, pero creo que el título no es del todo acertado (claro, lo elegí yo jejeje). Habrá que pensar otro para próximos recitales. Generación Mahou o algo así.

Y con esto creo que termino la temporada hasta el otoño.

No se por qué, pero me siento como un poco cansado.