Me cago en las eléctricas, en las telefónicas y en la madre que parió a Panete

Semana horribilis, la verdad es que en lo que va de año esto está siendo un puto caos.

Me he quedado “desasignado” como lo llaman en el argot informático a quedarte sin cliente, con lo que no facturas para tu empresa y eres una “carga” para ella. Es una situación incómoda y nada agradable que te hace sentir como si en cualquier momento fueran a prescindir de ti. De momento siguen apostando por mi en mi empresa, pero no tengo cliente al que facturar (parece algo de prostitución, lo se, pero juro que es informática).

Pero no es lo que iba yo a comentar aquí. El lunes a eso de las 14:30 horas se apaga la tele y se va toda la luz de mi casa. Como en el piso de arriba hay obras y ya se cargaron una vez la instalación de agua, pues pensé que habían hecho lo propio con la instalación de luz. Voy al piso de arriba. Me mosquea que en la escalera haya luz. Llamo al timbre, segundo mosqueo, el timbre funciona. Malo, malo. Aparece el albañil cubierto de polvo y sudor.

– ¿Tenéis luz? ¿la habéis cortado? -pregunto torpemente pues veo una bombilla encendida.

– Sí, aquí hay luz -me responde el operario señalando a mencionada bombilla.

– Es que se me acaba de ir la luz en mi piso y pensé que lo mismo la habiais cortado vosotros por algo que estuvieseis haciendo. Pero ya veo que no -comento con cara de gilipollas.

– Hace un momento acabo de ver a un chico dentro del cuarto de contadores, lo mismo han hecho algo -buena pista, pienso.

Bajo al cuarto de contadores. Todos los contadores tienen un automático menos el de mi piso que tiene los cables unidos en plan cutre. No entiendo que puede pasar.

Llamo al seguro. Les cuento que se ha ido la luz y que me manden un electricista porque lo mismo ha sido algo de los automáticos de mi casa. Son las 15:00 horas y yo a las 17:00 tengo una entrevista con uno de los grandes jefes de mi empresa para ver si podemos hacer algo con mi curro.

A las 15:30 me llama un electricista de la compañía de seguros.

– Hola, ¿no tienes luz? -pregunta

– No, se ha ido hace media hora y sólo es en mi piso -respondo.

– ¿Has prrrobado los automáticos de tu casa? -pregunta.

– Sí claro, si no os hubiese llamado -respondo.

– ¿Has mirado el fusible del contadorrr? -pregunta.

– ¿Los contadores tienen fusibles? -pregunto.

Silencio, imagino al electricista tapando el teléfono y diciendo para sí en voz alta vayamehatenidoquetocarungilipollas.

-Bien, no prroblema. Estoy allí en un rrrato y miro que pasa -me responde.

– Vale, pero es que verás, a las cinco de la tarde tengo una entrevista de trabajo y necesito que estés aquí cuanto antes o dejarlo ya para las 6 y media de la tarde -le digo algo apurado.

– ¿Entrrrevista de trrrabajo? Eso es importante sí, jejeje. No prroblema, yo iré cuanto antes. Seis y media no puede serrr porrque terrrminamos nuestrrro trrrabajo -me dice.

– Ok -colgamos.

El electricista aparece a eso de las 16:10, yo ya me he metido dentro del traje y he colocado la corbata alrededor de mi cuello. Aunque la entrevista es en el Paseo de La Castellana creo que llegaré tarde.

Nada más abrir la puerta y verme de semejante guisa, me comenta “tu entrrrevista de trrrabajo, eso imporrrtante. Vamos rrrapido”. Saca un paratejo y mide el voltaje del cuadro de luz del piso “no llega luz, no es aquí. Vamos al  cuarrrto de contadores”. Bajamos al cuarto, mira, flipa porque no hay automático asociado al mi contador. Mira más abajo. “No tienes fusible de contadorrr.” Busca encima de mi contador algo, no se que es. “Pero ¿cómo puede serrr? no hay fusible”. Le veo que sigue buscando. Hay una pieza cerámica blanca encima de uno de los contadores, la coje y me la enseña “Alguine ha quitado esto de aquí” señala con el dedo una especie de clavija. “Es prrrobable que sea compañía electrrrica, ¿tiene algún rrrrecibo sin pagarrrr?”. Respondo que no, que al menos a mi no me consta eso y que nadie me ha avisado de ello ni por teléfono ni por carta. “Bien, lo mismo confusión. Yo no puedo hacerrrr nada, si compañía quita fuusible, debes llamarrr compañía y ellos rrrreponen fusible. Lo siento”. Se marcha, le agradezco previamente la velocidad con la que ha venido y me ha atendido. Él me desea suerrrrrte en mi entrrrrevista. Se lo agradezco también.

Me marcho a la entrevista, luego llamaré a Iberdrola. No puedo perder el tiempo ahora.

Al regreso de la entrevista (nada aclaratoria por cierto), llamo a Iberdrola. Maquinita que me pide el número de contrato, que diga “electricidad” que diga el apellido del titular del contrato, que diga “otras operaciones”. Me pasan con un operador. “Todos nuestros operadores están ocupados, vuelva a intentarlo en cinco minutos. Espero. Repito la operación. La máquina me vuelve a pedir el número de contrato, me vuelve a pedir que diga “electricidad”, debo volver a decir el apellido del titular del contrato y también “otras operaciones. Me pasan con un operador. “Todos nuestros operadores están ocupados, vuelva a intentarlo en cinco minutos”. En es momento me entran unas ganas terribles de arroja el puto teléfono por la jodida ventana y chilla por el balcón. Hace una calor de pelotas. Al rato vuelvo a llamar. Debo introducir y decir lo mismo de nuevo. Lo hago, por supuesto, la máquina es la máquina. Me pasan on un operador. El mensaje cambia. Me dicen que siguen ocupados, pero que espere que en breve me pasan. Bueno. Espero. Espero. Espero. Espero. Espero. Espero. Por fin oigo una vozz que proviene de un ser humano. Me vuelve a pedir el número de contrato (¿para qué cojones me lo piden antes? me pregunto), me vuelven a pedir el apellido del titular y que les diga la dirección de mi casa (¿pero no tienen ya todos los datos con el número de contrato?). Les cuento que se ma ha ido la luz y que es porque alguien ha quitado el fusible. “Espere” me dice la señorita y oigo un tecclear frenético por el auricular. “Tieneustéunimpagadodelmesdemarzoporuntotalde12’17€” me dice. La cólera ya ha arraigado en mi y toma el poder de mipersona. Le grito a la chica que está al otro lado del teléfono que si ven normal cortarme la luz por un impago de una puta factura de 12 euros, que además he seguido pagando religiosamente los siguientes recibos de más importe además que si se creen que es que soy gilipollas o algo así. Que no me han avisado ni por teléfono ni por carta de que iban a proceder al corte de luz y ni mucho menos de que había un jodido impago en mi puta factura de la luz así que hagan el favor de devolverme la luz a la voz de ya. “Deberáustéabonarelimpagoparaquepodamosdevolverleaustélsevicio”. Me cago en todos mis putos muertos. Pues claro que pagaré la mierda de factura de sus jodidos 12 euros, no te jode. “Bienpuesleasodenuevoalcobrolafacturaen24horasiráuntécniconuestroadevolverleelservicioadiosbuenastardes” y colgó.

Al volver la luz, al día siguiente, se jodió el router. Ahora estoy sin internet y en 48 horas se supone que me cambiarán el router.

Mecagontó.

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Yo soy Muzzy

muzzy
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Yo soy Muzzy
el gran Muzzy
y soy grande
y soy gordo
y soy peludo
y soy verde.

Yo soy Muzzy,
el gran Muzzy
y puedes golpearme
aquí, en el pecho
y verás como
fácilmente brota
mi sangre de color verde.

Yo soy Muzzy,
el gran Muzzy
y puedo hablarte
en 200 lenguas
vernáculas
y recitarte 30 poemas
de Syllvia Plath
sin que se me trabe
mi verde lengua.

Yo soy Muzzy,
el gran Muzzy
y mi gran estómago
me duele mucho
y esputo un líquido
viscoso y de color rojo
y cuando se lo cuento al médico
éste me mira con cara extraña
y me piensa en verde, y no en rojo.

Pero yo soy Muzzy,
el gran Muzzy
y mi corazón verde
espera inquieto
encontrar otro color.

Soy Muzzy,
el gran Muzzy
al que nadie entiende,
pero a quien todos quieren ver
porque hablo con voz grave
y soy verde

I’m Muzzy ,
Big Muzzy
and i want to talk to you
in thousand different languages
that you can translate
to my green heart.

(de mi nuevo poemario “Todavía muertos”, aún inédito)

Vers-Arte 2009 en Lleida

Fotografías que realicé en el II encuentro poético Vers-Arte que tuvo lugar en Lleida el pasado 13 de junio.

Gracias a Maribel y a todo el colectivo Adictos al Verso por tan entrañable acogida y por darnos tanto cariño.

Fue un momento magnífico de poesía.

Lleida_2009

Un relato, pequeño. Más bien un boceto de relato desechado.

Me reuno con un amigo al que hace tiempo que no veo. Mucho tiempo. Aunque siempre mantenemos una correspondencia muy activa, casi diaria, por internet.

Finalmente quedamos porque me quiere contar algo que puede ser una bomba en su ambiente.

Este señor, al que llamaremos Bunbury en honor a Oscard Wilde y no al conocido cantante, me cuenta delante de unas cervezas lo que ha sido su vida hasta el momento.

Descendencia, un divorcio y una nueva relación que no marcha como debiera en la actualidad.

Bunbury me cuenta que está harto, que está cansado de su actual pareja, que le cansa, que apenas le deja espacio.

Bunbury agacha la cabeza, la sujeta con ambas manos.

“Pobre Bunbury”, pienso, mientras guardo un discreto silencio esperando a que continúe su relato.

No lo hace sigue observando la parte alta de su cerveza sin decir nada.

“Hay algo más ¿verdad?”, le pregunto por fín. “Joder, pues claro que hay algo más. Si no no estaría aquí contigo hablando” me dice tranquilo. “En realidad no hay algo más, hay alguien más”.

La jodimos, el problema es a tres bandas y esos son muy, muy difíciles de resolver.

Me cuenta que ha conocido a una persona con la que no contaba en su problema con su actual pareja, que de momento no ha sucedido nada, todo han sido encuentros fortuitos con pequeños roces, casi sin contacto. Por supuesto nada de sexo, ni siquiera han habido besos entre ellos. Me dice que no se la puede quitar de la cabeza. Me cuenta que se está enamorando hasta lo más profundo de una persona que ni siquiera conoce, solo a través de pequeños correos, de cortas llamadas y más cortas conversaciones en algún bar.

“Pareces un adolescente jajajaja”, le comento. Bunbury se ríe y continúa diciéndome que es cierto, que le recuerda a aquellos amores de instituto que nos contábamos el uno al otro. Pero que no lo ha podido evitar.

“¿De verdad no la has besado aún?”, le pregunto intrigado.

Bunbury se sonroja y me dice que no, que parece absurdo, pero que no se ha atrevido.

“Hazlo, bésala con adolescencia”, le digo. “Con mucha adolescencia, seguro que eso te dice algo”. La verdad es que le habría dicho que la besara porque sus labios le dirían la verdad sobre lo que tendría que hacer, pero es demasiado poética la frase como para decírsela en ese momento.

“¿Con adolescencia?, ¿y eso que es?, ¿tu estás gilipollas?”, me responde. En ese momento me doy cuenta de que he hecho bien en no decirle la frase completa.

“Que la beses, joder y te dejes de pamplinas coño. Que ya tienes una edad como para andar con gilipolleces. Que tienes un divorcio a tu espalda, una hija y una puta relación que no funciona y aún tienes miramientos en besar a alguien que te gusta”. Me mira con pasmo.

“Claro, para ti es muy fácil porque estás fuera”, me dice.

“Pues claro que estoy fuera, si te parece me meto entre medias y lo complicamos todo un poco”

“Es que no entiendes, no quiero que nadie sufra y…”, “Eso a estas alturas es imposible”, le interrumpo.

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Bunbury, bésala, hazlo con toda la adolescencia de la que seas capaz.

Con el permiso de mi amigo Gsus Bonilla

Le copio el post, que tardo menos jejejeje.

JUEVES 11/06/09

Carlos Salem 11:00 a 14:30h

Gsús Bonilla & José Naveiras 17:00 a 21:30h

VIERNES 12/06/09
Isabel Gª Mellado & Marcus Versus18:00 a 21:30h

Ediciones Escalera / Baile del Sol-caseta 229
Todos firmando ejemplares de “BUKOWSKI CLUB jam session de poesía 06-08 (ed.escalera 2008)


Fotos del pasado “poesía corrosiva – meeting point”

Las fotos son de Iñaki Echarte y otras robadas del blog de Batania.

También se pueden ver más fotos realizadas por Patty de Frutos en el blog de David González

Poesía corrosiva.

Bueno, pasó el recital que casi cerrará la temporada poética, al menos para mi, hasta después del verano.

El recital estuvo francamente bien, muy divertido y con un éxito de gente sin precedentes. No sólo hubo público al principio, sino que aguantó todo el mundo (o casi) hasta el final e incluso después.

Un auténtico éxito que debe apuntarse Deborah Vukusic como organizadora del evento.

El recital estuvo muy entretenido, se mezcló la poesía con juegos, música y ganas de pasarlo bien.

Un auténtico placer haber participado en él y sobre todo haber conocido a gente como Iñaki Echarte, Hasier Larretxea o David González. Gracias sobre todo a dos personas, a Deborah por haberme invitado a participar y a Sara, la maestra de ceremonias, por su infinita paciencia en el evento.

También un placer escuchar a Batania, Gsus Bonilla, Safrika, a la propia Deborah, a Olaia (esta chica cada vez me gusta más todo lo que hace), Baco (eres impresionante), Eddie Bermudez (este tipo es muy bueno, debéis conseguir su libro, es impresionante), Javier Das y por supuesto José A. Barrueco.

Bueno, genial, una gran noche que desde luego debemos calificar como éxito.

Hay fotos del evento y en cuanto las vea, las subiré por aquí.

El sábado 6 recito junto a un gran elenco de poetas

Pues el sábado he sido invitado a leer en este peaso de evento para leer junto a poetas un nivel de la leche (lo que no quiere decir que yo lo tenga), pero me hace mucha ilusión leer junto a ellos. Así que os espero el sábado 6 en el bar Tapas y Fotos (C/Doctor Piga, 7. Metro Lavapiés) a partir de las 21:30 horas. Habrá sorteos de libros, regalos, sorpresas y mucha poesía. Merecerá la pena, seguro. Gracias Deborah por invitarme.

Leeremos:

– Safrika

– Olaia Pazos

– Deborah Vukusic

– Eddie Bermúdez

– Batania

– Bacovicius

– Gsus Bonilla (un placer leer junto a mi broder)

– Hasier Larretxea

– Jose A. Barrueco

– David González

– Javier Das

– José Naveiras

meeting_pointA

Supongo que en el día de hoy viene a cuento este poema

Pese a todo,
trato de agarrarme a los conceptos,
tapar oscuridades con colores
y atar momentos a mis ojos.

Pese a todo,
me recojo intentando
que el viento no me arranque
las lágrimas que
tanto me cuesta construir.

Pese a todo,
quiero que alguien me escuche
y alargue su mano
para compartir una sonrisa.

Pese a todo.

pepelhijo crece

Hay que ver cómo crece pepelhijo. La semana pasada fue a su primer viaje de fin de curso y a mi se me cayeron las lágrimas escuchando por teléfono la crónica de su estancia en Tarragona. Todos los días fueron a la discoteca y lo primero que me dijo “Papá, con el dinero que me distéis he comprado regalos para todos”, en ese momento creo que me puse más tierno que el pan de molde.
Ayer comí con él y me entregó el regalo que me había comprado. Una magnífica taza con mi nombre impreso en ella. Memosiono. Mi pepelhijo se hace mayor y parece que va por buen camino.
Es sólo una taza, pero es que me ha encantado el detalle. Ha comprado un regalo para mis dos hermanos y para ambas abuelas. Ha venido con afonía de tanto que ha hablado y chillado y bailado en la discoteca y ha estado en la playa y todo me lo cuenta deprisa y con cara de felicidad.
En fin, que memosiono hasta cuando lo describo.