El duro mundo del paro

La verdad es que sólo había estado en dos ocasiones apuntado al paro o en situación de desempleo que también se dice. Las dos habían sido de forma voluntaria y fueron dos intentos fallidos de crear un par de proyectos empresariales. Como decía, fallidos. Una lástima, aunque si lo pienso si no hubieran fallado probablemente no me habrían pasado un montón de cosas buenas que sí que me han pasado en los últimos 3 años.
Ahora será la tercera vez que me encuentro en esta situación, he tenido suerte. Llevo sin empleo un total de 75 días (más o menos).
Hasta el momento he debido hacer cerca de 20 entrevistas de trabajo con distintas empresas (casi 10). Es agotador, no crean y no me estoy quejando, que conste. Es sólo constatar un hecho: buscar trabajo es un trabajo duro y agotador.
Cuentas tu vida, la vuelves a contar, se la vuelves a contar a otra persona y al día siguiente la vuelves a contar. De pronto, mientras cuentas tu vida a una persona absolutamente desconocida, te das cuenta que lo estás haciéndolo con desgana y que seguro que eso se nota e intentas volver a recomponerte y comenzar a venderte de nuevo.
Las entrevistas son muy curiosas, la mayoría hechas por mujeres y todas vienen a preguntar lo mismo:
– Expectativas salariales
– señala tus cualidades para el puesto ofertado
– señala tus características en las que te sientes más débil
– que esperas de la empresa
– que quieres en tu futuro laboral
– ¿estás dispuesto a hacer horas extras si cobrar?

en fin, yo ya no se que contestar cada vez, lo cierto es que se me debe notar cara de desesperación en cada una de las entrevistas ante las mismas preguntas (muchas de ellas realizadas por distintas personas para la misma empresa, pásmense).

El caso es que estoy en varios procesos de selección, ya me he caído de tres procesos que parecía casi seguro que iban a acabar con firma contractual y aún mantengo abiertos dos o tres. Pero hoy me he levantado un poco escéptico y aunque esta tarde tengo otra entrevista comienza un sentimiento de desesperación porque nada termina de cuajar y es algo que, según he leído, suele ocurrir a las personas que llevan un tiempo en paro. Yo sólo llevo un par de meses en esta situación y probablemente hoy sea el primer día en el que lo veo todo gris, no negro, pero sí muy gris.

Se pasará, eso espero. De momento me preparo para ir a Lleida mañana y presentar allí mis libros gracias a la gente de Adictos al Verso que me han invitado a ello y espero pasar una noche magnífica. el domingo estaré  leyendo en San Sebastián de los Reyes y esta noche comenzamos con las Jam Sesion de poesía en la Badulake (C/Salitre, 30), a partir de las 21:00 horas (serán semanales estas sesiones poéticas, por cierto). Todo ello muy “ilusionante” (lo entrecomillo porque creo que este palabro lo existe) y muy bonito y gracias  a todas estas actividades que organizo, en las que participo y que disfruto, toda esta situación se lleva mejor, lo malo es que no dan de comer, al revés, normalmente me cuestan dinero y tiempo, pero se hacen con muchas ganas, muchas y espero que la gente siga contando conmigo y sigan participo en las muchas (quizás demasiadas) que organizo.

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2 respuestas a “El duro mundo del paro

  1. Hace mucho que no teníamos contacto, pero por fin te volví a encontrar. Pepel, no sé muy bien qué decirte, salvo enviarte todo mi ánimo. Un abrazo.

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