pringao

Uno lee los regalos que por su cumpleaños recibió mi amigo Mondogitane y la verdad, tampoco es que me de envidia (bueno, vale, un poco sí), pero al leerlo me ha hecho recordar el comentario que me hizo pepelhijo al contarle los regalos que los reyes me dejaron este año.

Paso a publicar la lista de presentes que recibí en esas entrañables fechas, para que se pueda comprender:

– bote de colonia (de la güena, que no Varon Dandy)

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ya.

Pues andaba pepelhijo analizando y contando los regalos recibidos por él en reyes (ingentes cantidades de ellos, oiganme) y en esto me pregunta “¿a ti que te han traido?” a lo que yo respondí “un bote de colonia”, a su vez pepelhijo respondió “JAAAAAA-JA, eres un pringao. A los que los reyes solo les traen colonia, son unos pringaos JAAAAA-JA” (léase con musiquita, por favor).

Soy un pringao.

Nota: un par de días después apareció una corbata también, modelo Farruquito’s Fashion. Pasmosa. Hubo también una camiseta preciosa a la que tengo especial cariño, pero fue en otro momento del tiempo y no podía explicárselo a pepelhijo.

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Andaba yo por esos mundos del Dios de internet

Pues sí, andaba yo documentándome acerca de un grupillo para postear una cosilla en MONDO BOLERO, cuando m e he topado de bruces con uno de mis mitos musicales de toda la vida.

Sería el año 80 cuando conocía la música de este buen señor, se trata de Esplendor Geométrico.

Hay una interesantísima entrevista a Arturo Lanz (Esplendor Geométrico) hecha el año pasado en Pekín. Me la he leído y he alucinado con algunas de las cosas que dice.

Como decía yo era muy fan de él, le compraba cintas (que ya he perdido) y creo recordar que tengo un maxi suyo por casa que se llama “El acero del partido”, además conseguí por internet su mítico tema “Necrosis en la polla” que ya subiré por aquí para os deleiteis con música experimental radical de los 80. Vamos, que me ha dado como una hostia de nostalgia en todos los belfos.

Creo que finalmente haré un reportaje para Mondo Bolero sobre este buen señor, porque su música no le gusta a nadie a excepción de un servidor y según dice él en la entrevista, no le gusta ni a él mismo.

Finalmente lo hice (el reportaje) pueden disfrutarlo AQUÍ ¡que recuerdos! ¡que recuerdos! me se salntan las lágrimas, oigan.

Con las mudanzas

lo bueno que tienen las mudanzas son los reencuentros con tu pasado. Normalmente vienen a través de todos esos objetos y fotos que te encuentras por ahí guardados y que cuando los sacas de las cajas y los ves es como si hubieras sacado un trozo de tu pasado que se te había extraviado.

En mi caso además, me lo paso muy bien revolviendo en mi s vinilos, recolocándolos y redescubriendo sonidos que se antojaban ya muy lejanos.

Eso es lo que me pasó a mi ayer, al revolver en una de las cajas aparecieron un montón de CDs con los programas que realizaba para una emisora libre de Hortaleza (barrio de Madrid). En concreto eran para Radio Enlace.

El programa que hacía tenía el muy desafortunado título de Rock’n’Radio (no se que me ocurría el día que elegí semejante título para un programa de rock, en fin). El programa fue el último que realicé para una emisora de radio (antes había hecho programas de flamenco, de músicas del mundo, de funk, de actualidad cultural.. yo que se, de mil cosas) y solo pinchaba rock’n’roll no demasiado obvio, es decir, nada de topicazos sobre el rock y esas cosas. La verdad es que la música que pnchaba me gusta bastante, aunque francamente la locución no es que me la currara mucho.

Bueno, pues eso, que me puse a escuchar los programa que realicé en el año 2002 y me resultó un fenómeno muy curioso y muy atmosférico.

Lo mismo hasta los cuelgo de la red jejejeje. 

Así que retomaré Atapuerca Factory con más ganas y por supuesto su podcast (que es algo así como los programas de radio, pero por la red), del que ya he realizado el programa de vuelta de vacaciones y que me falta solo subirlo a la red.

Una historia de superman

Llóvía, mucho. Hacía bastante tiempo que no lo hacía y por fin llovía.

En el salón de casa, superman mira por el balcón, a través del cristal.

Le observo con curiosidad preguntándome que pensará un niño de cuatro años mirando la calle desde la ventana de casa un día de lluvia.

Conitnúa absorto sin decir nada, con la cabeza apoyada en el cristal.

– ¿Qué haces? -le pregunto por fin.

– Nada, es que hacía mucho tiempo que no oía llorar a los coches.

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Este episodio lo escribí un día en mi antiguo diario, aquél que llamé “Entérate, imbécil”.

Cinco años después, la frase me sigue pareciendo genial.

Gracias superman por enseñarme poesía.

Recuerdos del instituto

Del instituto recuerdo pocas cosas y poca gente. No voy a decir la típica frase pedante de “es que lo que había allí me importaba poco”. No. He de reconocer que mis días por el instituto pasaron basicamente por dos etapas, a saber:

1- pardillo

2- borracho

La primera fue la típica de cuando llegas del colegio y te encuentras que pese a tu imagen de puber recien destetado, te tratan como a un adulto y descubrir pasmado que muchos de tus compañeros se afeitan, mientras tú apenas alcanzas a tener unos pocos pelos en la entrepierna.

A la segunda etapa pasé a una velocidad sorprendente durante el primer año. Digamos que entré pardillo y salí borracho en el primer año y en ese estado continué hasta… hasta que nació pepelhijo.

A lo que iba. Por mi estado de embriaguez permanente (por cualquier tipo de sustancia) las lagunas son múltiples y hay recuerdos que consiguieron sobrevivir al naufragio etílico y a los que me aferro como auténticas joyas.

Uno de esos recuerdos es una situación que viví con mi compañero Mondogitane y que supongo que él no recordará. Habíamos hecho ya buenas migas el señor Mondo y yo. Hablábamos de música, intercambiábamos música y bastantes más cosas. Entre otras los gustos por las compañeras de clase. Como en todo había básicamente dos tipos de compañeras, las que estaban buenas y las demás (sí, es duro y duele, yo también pensaba así y ahora con 40 he de confesarlo. Se que no dice mucho positivo de mi, pero la adolescencia es así). Dentro del segundo grupo había subclases, pero no son las que nos atañen en este momento.

El caso es que en el primer grupo teníamos incluida a una muchacha que estaba bastante bien, sobre todo por su impresionante tipazo. Era ya casi fin de curso y sin saber muy bien por qué la chica esta se puso a hablar con Mondo y conmigo que andábamos vagueando encima de las mesas del aula. La conversación que manteníamos con ella, en un momento dado, comenzó a derivar (y juro que fue ella quién sacó la conversación) acerca de los culos. Sí, sí, la chica se puso a contarlos no se que de los culos y de lo feos que le parecían. No paraba de decirnos que era una parte del cuerpo que odiaba y que no le gustaba para nada, razonó de diversas y varias formas su afirmación mientras Mondo y yo (pepeltenso) atónitos asistíamos a su disertación. En un momento al vernos con cara de lelos afirmando con la cabeza cada una de sus palabras y sin poder decir nada, la muchacha (joder, no consigo recordar su nombre) buscó definitivamente nuestra aprobación con algo más que un balanceo vertical de cabeza. Nos miró y nos preguntó directamente

– ¿No pensais lo mismo?, ¿no creeis que el culo es una parte horrible del cuerpo?

A lo que Mondo sin pestañear respondió “Mujer, no todos” y acto seguido ambos fijamos nuestros ojos en su culo.

La chica enrojeció, se dió la vuelta y nos dijo algo así como “Mira que sois gilipollas” mientras ambos nos reíamos.

Y, bueno, no se, es todo. Tampoco se muy bien a que coño viene esto ahora, pero me ha venido a la memoria este episodio y juro que no tengo muchos en la memoria.

pepelpasado

Colectivo Boina

Hablando con un amigo, recordamos ambos nuestro pasado en la red.

Antes de la existencia de los blogs y el Nuke y todas estas cosas, estaban solo las páginas HTML estática.

Pepeltenso investigó el tema y junto con su inseparable amigo felepe, consiguieron juntos y codo con codo hacer su primera página web. Se llamaba El Colectivo Boina y en aquella página habábamos de todo. Organizamos tres fiestas (¿o fueron 2?), sacamos 3 o 4 recopilaciones musicales y conseguimos hasta entrevistas.

También estaba por allíi ayudándonos en todo nuestro querido amigo Josemi del que hace tiempo que no se nada, por cierto.

Como decía, nos acordamos de ella y luego descubrimos que, pese a su abandono por parte de ambos webmastersdeluniverso, sigue estando activa. Se puede visitar aún la web de El Colectivo Boina y diusfrutar de algunos de sus contenidos.

¡Que tiempos!, gloriosos.