Crónica 1 del verano de 2008

Vale, llevo ya unos cuantos días de vacaciones y de hecho llevo ya 10 en la playa, pero he estado luchando contra las ingentes tropas de los operadores de telefonía móvil (Orange en este caso) para conseguir hacer funcionar el maldito chisme que entre loores de victoria y miles de fotos propagandísticas me vendieron.

Finalmente funciona.

Bien, comienzo las crónicas.

Días de mucho calor en las costas almerienses, francamente.

Superman y yo hemos luchado con grandes cantidades de aguas del mar mediterráneo y finalmente una ola pudo con superman, concretamente con su oído izquierdo que hizo que este supurara hasta el día de hoy.

Mi reina ha mutado en un color extrañamente negruzco y ella se empeña en decirme que es por culpa del sol, pero yo sigo sospechando que ha sido abducida por algún tipo de extraño ser extraterrestre que, tras largos e inconfesables experimentos, ha hecho que algún efecto secundario le haya tornado el tono de piel lo más cercano a la familia de Mobutu.

Por la parte de pepeltenso sigue totalmente monopolizado por los superpoderes de superman y de vez en cuando por algún oscuro hechizo realizado por la nueva personalidad de la reina.

Hago fotos y tengo casi terminado el primer capítulo de mi novela.

Me voy a zambullir mi cuerpo en las refrescantes aguas del mar mediterráneo.

Mañana contaré lo que las nocturnas tropas del botellón han conseguido hacer con el dulce mundo de mis sueños, nada bueno, adelanto.

Anuncios