Un poema dedicado a Gsus Bonilla y Reyes Monje

La Luisa, allá por 1940.

.

.

A la Luisa la ajusticiaron

a las cinco de la tarde

y Dios presente

y también sus representantes en la tierra

y la Luisa y los demás que iban con ella

en el albero.

.

La Luisa alzó el puño

y sobre el ruedo llovieron las balas

casi al mismo tiempo.

.

A la Luisa la ajusticiaron

por levantar un puño

en varias ocasiones

y los representantes de Dios en la tierra

murieron de viejos

y sus voces se escucharon tantas veces

que pareciera que el puño de la Luisa,

jamás gritó.

.

Hay demasiados Dioses,

demasiados representantes,

demasiados muertos

para que estos últimos

no sean oídos.

.

Es imposible que Dios esté tan sordo.

(del poemario “Todavía muertos”)

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Primer poema de 2009

Yo no robé aquellas manzanas
no, no fui yo
y te lo digo cada noche
cuando me arropo a tu lado
con trescientos sentimientos de culpa.

Yo no robé aquellas manzanas,
sobre todo porque no me gustan
las manzanas.
Acudí a una boda en Las Vegas
donde Elvis se casaba con la madrastra de Blancanieves,
eso sí,
pero la novia no llevaba su canasto de manzanas.
Te lo prometo.

La tarta de manzana que desayunamos por la mañana
estaba hecha con verbos y adjetivos
que robé en los tugurios
del submundo.
Pero no estaba hecha con manzanas,
por extraño que te parezca.

No soy ladrón de manzanas,
sí de palabras.

Un libro o dos recomendables y recomendados (al menos por mi)

chatarramuerta

Hay pequeños genios ocultos a los ojos de la gente. No nos damos cuenta, pero están ahí trabajando y creando cosas sencillamente excepcionales. Es el caso de mi amigo Francisco Javier Casado.

Pocos escritores de poesía pueden llegar al nivel que marca este muchacho, francamente. Y no es algo que lo diga movido por la amistad, no. Fue su literatura lo que me llevó a entablar amistad con él, lo que escribía y en concreto su primer libro que llevaba por título “Manual de instrucciones para usar los brazos”. Comprenderán que un libro de poesía con semejante título le atraiga a uno sí o sí. Lo mejor, claro, no es el título sino su contenido.

Ahora publica su segundo poemario y es un trabajo que llevaba esperando ya desde hace tiempo. Un libro que se titula “Chatarra de niño muerto” y que tuve el inmenso placer de ojear en un viaje fugaz a Málaga que hice este año. Un magnífico libro que mantiene el nivel del anterior si no lo supera. Una auténtica joya.

Cómprenlo, háganme caso, merece la pena. Seguro que si son amantes de la poesía no les defraudará.

Para poder comprarlos pinchad  A Q U I

También se pueden adquirir  A Q U I en Novedades o buscando por el título “Chatarra de niño muerto”.

Yo he tenido la inmensa suerte y el placer de publicar poemas suyos en el número 0 de la revista “Es hora de embriagarse (con poesía)” y un estupendo artículo sobre la vida y obra de ese otro gran autor (al  menos en mi opinión, que siempre es cuestionable) que es Leopoldo María Panero.

Gracias Francisco por escribir.


“Poemas para berberechos” Continúa

No se cuanto hace ya que salió a la venta mi libro “Poemas para berberechos”. Que bonito es y que orgulloso estoy de él.

Como para no estarlo, sigue creciendo y multiplicándose, la última referencia está en la revista digital de literatura “Palabras Diversas”. Han publicado una selección de tres poemas extraídos de dicho libro.

Si es que mi niño crece como un campeón.

Podéis leer los poemas AQUÍ (pinchad luego en “La voz de los poetas”).

Para adquirir el libro visitad la web de la editorial AQUÍ

Otro poema de surf

La verdad es que de siempre quise hacer surf y nunca he tenido ni el tiempo ni la disponibilidad para hacerlo. Pero siento mucha envidia de todas aquellas personas que disfrutan practicándolo, la verdad.

El caso es que como ni se, ni puedo surfear y mis tobillos distan ya mucho de lo que fueron, me dedico a escribir acerca de lo que creo que puede llegar a ser surfear, al menos lo que creo yo que sentiría.

Ven, sube.

Subo a la cresta de la próxima ola.
Espero erguido a que el agua me golpee
con violencia en el estomago
y se lleve con cada golpe
los lamentos.

Espera, espera,
aún no me he subido
a la última ola.

Espera, espera,
me quedan trucos aún
para salvar la marea.

Afeito con mi hoja afilada
la espuma que el mar
se empeña en crear
y ni siquiera los pájaros negros
son capaces de entonar
la canción que consigo
imaginar bajo mis pies.

Ven, sube a esta tabla
que le robé a la última playa.
Tenemos miles de gotas
con las que chocar
en nuestro futuro.

Subo por la próxima
pendiente de agua
y el mar me arranca
las lágrimas
que la última noche
me dejó tatuadas
en la cara.

Ven, sube conmigo
a buscar la última ola,
no hemos creado aún
suficientes estelas
en nuestros sueños.

Me quedan demasiados sonidos
que matar con golpes de agua.
Me quedan kilos de confusión
que malgastar a revolcones
de atardecer.

Ven y dame unos labios
Con sabor a neopreno,
Dame una boca
llena de sal.

Subo a la última tabla
antes del anochecer
para encumbrarme
en tus primaveras.

Este jueves un libro especial

Es la recopilación hecha con losfrutos de tres años de Bukowski Club. Es un libro creado con kilos y kilos de nicotina que se han digerido con litros de alcohol, alguna lágrima y muchas risas.

Es uno de los libros mas especiales en los que he participado, es el libro de poemas de Bukowski Club. En él han tratado de reproducir una jam session poética de las que se organizan en ese fantástico bar todos lo miércoles, pero en papel.

Ya he hablado muchas veces del bar donde todos los miércoles me acerco a participar con mis poemas en sus jam poéticas (bueno, últimamente no tanto, pero es que me falta tiempo). El bar es una idea genial de dos personas geniales a las que siempre apetece acercarse, Inés Pradilla y Carlos Salem. Con ambos he vivido muchas cosas dentro de aquél bar y todo ello se refleja en este libro, momentos vividos por todas las personas que participamos en ese bar. Gracias a Inés y Carlos por crear esta idea.

El libro sale en una de las editoriales más jóvenes, pero que con más ganas está arrancando, son ediciones Escalera y creo que es una de las mejores editoriales, la única que podía captar correctamente el espíritu de las jam session del Bukowski.

Debéis comprarlo, en el mismo bar o en muchas librerías de Madrid.

Por cierto, el jueves (hoy) leo un poema en la presentación del libro que se realizará a partir de las 21:30 en el Bukowski Club en la calle San Vicente Ferrer, 25, en Malasaña, Madrid.

Necesito un buen título para el siguiente poema, si a alguien se le ocurre, ya sabe

Hace ya tiempo que

las nubes que se posan en mi lengua

saben a desvanecimiento.

Como las largas sombras

de las desapariciones

que saben a milagro

cuando por fin no están.

*

Se que las dunas de la playa ya no serán fósiles,

petrificadas, esperando llegar a un mar

que infinitamente las lame.

Pétrea humedad nunca saciada

rota por los jadeos del amor

convertido en nescafé.

*

¿Lo recuerdas?

Nuestro nescafé sobre los fósiles,

sobre milenios de pasado,

ahora tiene gusto a evaporación

y ese sabor me gusta,

no quiero saborear otra cosa que tu olvido.

*

Saco punta de nuevo a mi lápiz

esperando el cortejo de las frases

y se que están dentro del grafito

y que saldrán como balas para

tachar mi otrora decrepitud,

no lo dudo.

*

He pasado por encima

de los corazones impuestos

y por encima de las notas disonantes.

Mis oídos están invadidos por los sonidos

que no paran de recoger mis brazos.

*

Ayer se marchó el último azul

y ahora mis llagas se arropan con sonrisas.

Más corazón, siempre

Más,
porque si no
se me oxidan las venas.
Más,
por si en alguna ocasión
decides no estar.

Más,
que iluminen
todas las nubes.

Más,
que me quedo
sin latidos.

Más,
porque ayer
se me rompió otro traje.

Más,
porque siempre
los pido a deshora.

Más,
porque ya no hay
cartas de amor.

Más corazón, siempre.

Respira arco iris

Por dos euros alquiló
un trozo de suelo
en el aeropuerto
para así poder
descansar sus pulmones
que nunca paraban
de respirar arco iris.

Un día la vi mirando
los aviones que despegaban
dejando caer una lágrima
en blanco y negro
por cada vuelo.

Al día siguiente
estaba decorando
los grises con miles
de colores en aerosol.

La semana pasada
amaneció en rosa
y al llegar al aeropuerto
ella ya no estaba.

En su pequeño trozo
de suelo sólo quedaba
su sombra multicolor.

Polipropileno

Polipropileno

Mi cerebro seco y estéril
como el polipropileno
que protege mis cosas frágiles
cuando juntos nos mudamos.

Que no hago otra cosa
que mudanzas
llenas de polipropileno
y de ibuprofeno
para proteger
mis cosas frágiles.

Y la fragilidad de mis cosas
se revuelve dentro de las cajas
y organizan acciones terroristas
en las que muchas mueren
pese a que yo les envío
cientos de batallones de polipropileno
con los que trato de protegerlas
porque son así, frágiles y torpes.

Pero como decía antes
luchan entre ellas
y se golpean las unas contra las otras
e intentan conquistar otras cajas
en las que hay más cosas frágiles
protegidas por cantidades ingentes
de polipropileno.

Y el ibuprofeno se declara en huelga
y son las pocas neuronas de mi cerebro
las que ahora luchan y sangran y revientan y combaten y mueren,
porque seguro que mueren,
cuando me doy cuenta de que
las cosas frágiles
no están hechas para mudanzas

También, el corazón
sumergido en polipropileno,
por supuesto.

Nota aclaratoria:

El polipropileno es un termoplástico semicristalino no polar, de dureza y rigidez elevada, tiene una excelente resistencia al impacto, y a los productos químicos corrosivos. Se utilizan en distintos procesos industriales, debido a sus buenas propiedades eléctricas, químicas y mecánicas.
Por sus propiedades aislantes hacen que tiendan a cargarse electrostáticamente y acumular polvo.
Resiste químicamente a soluciones acuosas de ácidos inorgánicos, ácidos orgánicos débiles, lejías, alcohol y algunos aceites.

 

No es momento para tristezas.

Cambio el vaso de vino
por lágrimas sinceras,
cuando todavía estoy
madurando en este limbo.

Que me da igual
si otros se arrastran
o andan hacia atrás
o simplemente saltan.
Yo saco fotografías
de las uñas de mis pies
sólo para demostrarme
que crecen como las ideas,
sin parar.

Deberíamos parar
a descansar la cabeza
como descansamos los brazos
ante la barra de un bar.

Vamos, vamos, vamos,
No es momento para tristezas.
Vamos, vamos, vamos,
No es momento para tristezas.

No me he dado cuenta
de la cantidad de flores rotas
que se dejan al caminar
si avanzamos sin mirar,
aunque a decir verdad
si tienes cuidado
también las aplastas
sin querer.

Siempre el dolor de cabeza
perenne, encima de los párpados
formando parte de una vida
que no acaba de ser del todo
cierta para quien la vive.

Que no quiero más lágrimas
ya lo dije una vez,
o dos, no lo recuerdo,
pero quien las proporciona
no se ha terminado de enterar
y en lugar de solucionarlo
envía un guarda jurado
para que patrulle mis sueños.

Abro la puerta y veo
tantos abismos como ibuprofenos
y salto con la boca abierta hacia ellos,
pero no los alcanzo nunca.
No me como ni un solo ibuprofeno
que me libere de todo esto.

Vamos, vamos, vamos,
No es momento para tristezas.
Vamos, vamos, vamos,
No es momento para tristezas.

Bien, tendré que volver al vino
y a su color rojo
aunque yo soy más de cerveza,
la verdad,
supongo que por aquello
de que se bebe fría
y calma la sed.
Claro,
la sed.
Ahora yo debería decir
que estoy muy sediento,
pero no es cierto,
porque siempre bebo mucha cerveza.

Ya he robado muchas
larvas a tantos gusanos
que a veces me avergüenzo
cuando me pienso.
Ya he tardado
demasiado tiempo
en grabar la película de mis manos.

Ahora que me miro las manos,
vuelven las yagas
y ya no tengo tiempo de curarlas.

(Dedicado a Patty, que siempre me dice que mis poemas son muy cortos)

El día en que recuperé la vista

El día en que recuperé la vista
fue un martes a las tres de la tarde
de un caluroso verano.
La primera imagen que contemplé
fue la de un león descansando
bajo la sombra de una acacia.

Luego, además vi
uno de esos pequeños pajaritos
que cuando andan por el suelo
lo hacen muy rápido
y a pequeños saltos.

Aquél día recuperé también el tacto
y acaricié la tierra sobre la que caminaba
pensando en que quizás así
dejaría de llamarme.

Palpé las hojas
de los pequeños arbustos
que me rodeaban
tratando de pedirles
un poco de futuro.

Agarré todas las plegarias
y las metí en mi boca
degustando por fin
el sabor de la lluvia
de cualquier agosto.

También mi voz
se atrevió a salir de nuevo
clamando a los insectos
una dosis de empatía
con la que arrancar de mi
los  malos sueños.

Pasé la tarde utilizando
mi recién recuperado oído
para escuchar los charcos
cuando eran atropellados
por las ruedas de los automóviles

Y por fin alcancé a escuchar también
las serpientes de las que,
sin notarlo, me había ido apartando
por el camino de las inseguridades.

El día que recuperé la vista
recobré al mismo tiempo el olfato
y el primer aroma que recuerdo
es el de tu cuello cuando pasó a mi lado.

Prometo volar

Este poema está dedicado a una amiga mía, creo que ella no lo ha leído aún.

Prometo volar
y empezar a mirar al cielo
con los ojos cerrados
sin que me importe que me señale la gente

Prometo levitar más allá
de todos aquellos que me despreciaron
arrancarme miles de pestañas
y con ellas tapar todas las bocas.

Prometo elevarme
sin tener más miedo a romperme
porque no impresionan
las horas al descender.

Prometo planear
sobre sus sueños y pesadillas
para que no vuelva a temer
una sola sombra.

Prometo alzarme
y danzar sobre cada una
de mis catástrofes
porque ya no son argumentos.

Prometo revolotear
entre las nubes,
para enseñar al tiempo
que a veces danzar
es mejor que rodar
que me quedan manos
para destruir ausencias
que tengo abrazos
con los que mecer sus sueños
que callaré intangibles
para frenar nuevas inundaciones.

Este fin de semana

Este fin de semana
tengo mis rodillas
y mis manos
y he traído un par de ibuprofenos.

Metí en la maleta
tu espalda también
y aquel par de gafas rotas
con las que solo yo puedo verte.

Até a mi cintura
cientos de caricias
y guardé antes de salir
mis defectos más absurdos,
dentro de aquél desván sin llave.

Vacié antes de salir
miles de memorias
para poder volver a llenarlas,
despacio, sin ansiedad.

Traigo luces con las que
rozar tu espalda
y un escalofrío
casi adolescente
para sorprenderte con alguna novedad.

Este fin de semana
limpié de malezas el corazón
y traje una cuerda rosa
con la que espero ates mis ideas.

No tengo título

Empujado por el tacto de tu aliento,
busco por el desierto de tu espalda
el olor de tu corazón.

Silencio en cada uno de tus latidos,
silencio, también, en tus pasos.
Recorro los mundos inexplorados de tus poros
guiado por lunas imaginarias,
encontrando refugio en cada uno de tus sueños.

En algún momento tus manos
no me respondieron inténtalo otra vez
y me marcho sin el premio de tus labios.

Me abandono a la suerte
y corro sin fijar una dirección.

Dejo días sin vivir
en espera de encontrar
un refugio donde nunca ocurra nada.

Mi nariz y la tuya, juntas sin saber como, se declaran el amor.
Mi frente y la tuya, juntas y apretándose, pactan suspiros.
Mi piel y la tuya, juntas negando el aire, intercambian fluidos.
Mi amor y el tuyo no saben de inviernos cuando se tocan.

Surf en las nubes

(viendo un video de Morcheeba) 

Arrancaremos las lápidas

de nuestros difuntos

y subiremos en ellas

para hacer surf

sobre las crestas de las nubes,

aprovechando las corrientes de aire cálidas

que nos ofrezca África.

 

Y volarán los cuervos

a nuestro lado

 

Y a nuestro lado

volarán los estorninos

 

Entonces comprenderás

por qué trato de enseñarte

a hablar lenguas muertas.

 

Entonces comprenderás

por qué no importa

que nadie nos comprenda.

 

Surfearemos dejando que el viento

nos arranque lágrimas de los ojos,

mientras sonreímos por placer.

 

Y ya no nos importará

si alguna vez

estuvimos ciegos.

brand e niub luk

Pues ya me he currado la nueva web de “Es hora de embriagarse (con poesía)”

A partir de ahora www.es-hora-de-embriagarse.net ya no tiene formato blog sino que es un site estático hecho en HTML o algo parecido. Sí hay un blog para la revista, porque así las noticias y las novedades se pueden actualizar más fácil y rapidamente, pero la página web es más tradicional y queda todo un poco más ordenado. Tengo que modificar algunas cosas que hanquedado “raras”, pero ya son los pequeños flecos.

Por cierto, se ha comenzado ya la selección de textos para el número 2 (y el número 1 aún en la imprenta).

Se me olvidaba, la dirección del blog es http://conpoesia.wordpress.com/

Vistad ambas y si queréis colaborar, ya sabéis escribidme.

Otra cosa ¿alguien quiere formar parte de la redacción de la revista?