Crónica 1 del verano de 2008

Vale, llevo ya unos cuantos días de vacaciones y de hecho llevo ya 10 en la playa, pero he estado luchando contra las ingentes tropas de los operadores de telefonía móvil (Orange en este caso) para conseguir hacer funcionar el maldito chisme que entre loores de victoria y miles de fotos propagandísticas me vendieron.

Finalmente funciona.

Bien, comienzo las crónicas.

Días de mucho calor en las costas almerienses, francamente.

Superman y yo hemos luchado con grandes cantidades de aguas del mar mediterráneo y finalmente una ola pudo con superman, concretamente con su oído izquierdo que hizo que este supurara hasta el día de hoy.

Mi reina ha mutado en un color extrañamente negruzco y ella se empeña en decirme que es por culpa del sol, pero yo sigo sospechando que ha sido abducida por algún tipo de extraño ser extraterrestre que, tras largos e inconfesables experimentos, ha hecho que algún efecto secundario le haya tornado el tono de piel lo más cercano a la familia de Mobutu.

Por la parte de pepeltenso sigue totalmente monopolizado por los superpoderes de superman y de vez en cuando por algún oscuro hechizo realizado por la nueva personalidad de la reina.

Hago fotos y tengo casi terminado el primer capítulo de mi novela.

Me voy a zambullir mi cuerpo en las refrescantes aguas del mar mediterráneo.

Mañana contaré lo que las nocturnas tropas del botellón han conseguido hacer con el dulce mundo de mis sueños, nada bueno, adelanto.

DEvuelta de Lleida

Fuimos, llegamos, recitamos, nos volvimos.

Yo me traje de Lleida unas cuantas fotos y un recuerdo muy bueno.

Leí mi poema de Surf en las Nubes y éste:

Yo soy la mentira de Nueva York.

Yo soy la mentira de Nueva York
porque su verdad cabe en un bocadillo de tortilla de patatas
y a mi no me gustan las patatas
y nunca he estado en Nueva York.

Como mentira es
la constelación nocturna de Nueva York,
que sólo existe en la tierra
igual que las patatas, que nacen
como las mentiras sembradas en la tierra

Yo soy la mentira
de un bocadillo tortilla de patatas
porque no conozco Nueva York
y no me gustan las patatas.

A nadie le importa si yo soy Nueva York
o si soy un bocadillo de tortilla de patatas.
No, nadie piensa si miento por Nueva York
o si ella miente por mi
o si es la patata la que miente.

Miente Nueva York
y el bocadillo de tortilla de patatas,
mienten como yo mentí
sobre las patatas y Nueva York.

Soy la dulce mentira de Nueva York
porque Nueva York creó el bocadillo de tortilla de patatas
como a mi, que no me gustan las patatas.

Nunca fui verdad,
tampoco soy un simple engaño.
Soy la mentira que trajo el viento desde Nueva York
con un suave aroma
a bocadillo de tortilla de patatas.

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.

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Pepelhijo (aka superman), aguantó como un jabato un recital poético de casi 4 horas. El pobre. La verdad es que es difícil para un chaval de 10 años aguantar tanto.

Bueno, que me encantó poder recitar ante tanta gente de tantos sitios y disfrutar escuchando tanta poesía. Una experiencia inmejorable, sin duda.