Otro poema de surf

La verdad es que de siempre quise hacer surf y nunca he tenido ni el tiempo ni la disponibilidad para hacerlo. Pero siento mucha envidia de todas aquellas personas que disfrutan practicándolo, la verdad.

El caso es que como ni se, ni puedo surfear y mis tobillos distan ya mucho de lo que fueron, me dedico a escribir acerca de lo que creo que puede llegar a ser surfear, al menos lo que creo yo que sentiría.

Ven, sube.

Subo a la cresta de la próxima ola.
Espero erguido a que el agua me golpee
con violencia en el estomago
y se lleve con cada golpe
los lamentos.

Espera, espera,
aún no me he subido
a la última ola.

Espera, espera,
me quedan trucos aún
para salvar la marea.

Afeito con mi hoja afilada
la espuma que el mar
se empeña en crear
y ni siquiera los pájaros negros
son capaces de entonar
la canción que consigo
imaginar bajo mis pies.

Ven, sube a esta tabla
que le robé a la última playa.
Tenemos miles de gotas
con las que chocar
en nuestro futuro.

Subo por la próxima
pendiente de agua
y el mar me arranca
las lágrimas
que la última noche
me dejó tatuadas
en la cara.

Ven, sube conmigo
a buscar la última ola,
no hemos creado aún
suficientes estelas
en nuestros sueños.

Me quedan demasiados sonidos
que matar con golpes de agua.
Me quedan kilos de confusión
que malgastar a revolcones
de atardecer.

Ven y dame unos labios
Con sabor a neopreno,
Dame una boca
llena de sal.

Subo a la última tabla
antes del anochecer
para encumbrarme
en tus primaveras.

DEvuelta de Lleida

Fuimos, llegamos, recitamos, nos volvimos.

Yo me traje de Lleida unas cuantas fotos y un recuerdo muy bueno.

Leí mi poema de Surf en las Nubes y éste:

Yo soy la mentira de Nueva York.

Yo soy la mentira de Nueva York
porque su verdad cabe en un bocadillo de tortilla de patatas
y a mi no me gustan las patatas
y nunca he estado en Nueva York.

Como mentira es
la constelación nocturna de Nueva York,
que sólo existe en la tierra
igual que las patatas, que nacen
como las mentiras sembradas en la tierra

Yo soy la mentira
de un bocadillo tortilla de patatas
porque no conozco Nueva York
y no me gustan las patatas.

A nadie le importa si yo soy Nueva York
o si soy un bocadillo de tortilla de patatas.
No, nadie piensa si miento por Nueva York
o si ella miente por mi
o si es la patata la que miente.

Miente Nueva York
y el bocadillo de tortilla de patatas,
mienten como yo mentí
sobre las patatas y Nueva York.

Soy la dulce mentira de Nueva York
porque Nueva York creó el bocadillo de tortilla de patatas
como a mi, que no me gustan las patatas.

Nunca fui verdad,
tampoco soy un simple engaño.
Soy la mentira que trajo el viento desde Nueva York
con un suave aroma
a bocadillo de tortilla de patatas.

.

.

.

Pepelhijo (aka superman), aguantó como un jabato un recital poético de casi 4 horas. El pobre. La verdad es que es difícil para un chaval de 10 años aguantar tanto.

Bueno, que me encantó poder recitar ante tanta gente de tantos sitios y disfrutar escuchando tanta poesía. Una experiencia inmejorable, sin duda.

Surf en las nubes

(viendo un video de Morcheeba) 

Arrancaremos las lápidas

de nuestros difuntos

y subiremos en ellas

para hacer surf

sobre las crestas de las nubes,

aprovechando las corrientes de aire cálidas

que nos ofrezca África.

 

Y volarán los cuervos

a nuestro lado

 

Y a nuestro lado

volarán los estorninos

 

Entonces comprenderás

por qué trato de enseñarte

a hablar lenguas muertas.

 

Entonces comprenderás

por qué no importa

que nadie nos comprenda.

 

Surfearemos dejando que el viento

nos arranque lágrimas de los ojos,

mientras sonreímos por placer.

 

Y ya no nos importará

si alguna vez

estuvimos ciegos.