Vuelta musical después de las vacaciones de verano del hemisferio norte

En el hemisferio norte volvemos de nuestras vacaciones veraniegas y para que no haya un trauma post-vacacional realmente grave, lo mejor es un poco de música.
 
He preparado una selección musical para levantar ánimos y que el rock’n’roll viaje por vuestra atrofiadas venas, no por nada, sino porque seguro que las canciones del chiringuito dejaban mucho que desear.
 
Podéis escuchar a:
Tarántula
Beatles
Blur
Creedence Clearwater Revival
Pixies
Dread Zeppelin
Fleshtones
The Kingsmen
Asian Kung-Fu Generation
Triángulo de amor bizarro
The Sound
 
y muchos mas…
 
46 minutos de música en total.
 
 
Podéis escucharlo en: http://atapuerca.podomatic.com/ pulsando el botón de “Play” o descargarlo directamente de: http://atapuerca.podomatic.com/enclosure/2008-09-07T05_26_53-07_00.mp3
 
Disfrutadlo y sed felices

Crónicas de verano 6

En verano se contrata a cualquiera como camarero y eso provoca extrañas situaciones en los clientes, no hay duda.

Normalmente uno va a un establecimiento público de expedición de bebidas y/o productos alimenticios (o preparados in situ o precocinados) y se encuentra con un profesional que atiende tus requerimientos como cliente de dicho local. La satisfacción del cliente será más o menos grande dependiendo de la profesionalidad de la persona que le ha atendido. En verano la profesionalidad deja de existir en muchos garitos, bares y restaurantes que se dedican a contratar a la primera niña mona que pasa por allí o al pollo más superfashion que aparezca ante un reclamo laboral, dejando de lado el tema del que hablábamos anteriormente y que parece que para muchos empresarios pasa a ser secundario, el profesional del medio.

No quiero decir que las personas guapas y vesitdas a la última no sean profesionales, que los hay, pero lamentablemente no son los más.

Pongo un ejemplo (que no debe tomarse como generalidad, entiendaseme, no es más que un pequeño incidente).

Tarde de mes de agosto en un local de bebidas refrescantes y alcohólicas variadas. Abre por la tarde para familias y demás y por la noche es club, pub, local de copas o como cojones se le quiera llamar. El caso es que el local es muy pintón, tiene una terracita mona y la reina, pepelhijo y pepeltenso deciden ingerir unas refrescantes bebidas líquidas en dicho establecimiento. Al sentarnos una muy mona camarera nos atiende y con profesionalidad nos sirve.

Por algún tipo de motivo no esperado, la camarera desaparece. No sabemos si se abrió una puerta interdimensional donde ella cayó y no pudo regresar o si una nave alienígena pasó por allí produciendo una parada en el espaciotiempo y abduciéndola sin que el resto de los mortales supiésemos que es lo que había pasado. El hecho es que no volvió a aparecer por aquellos lares y eso supuso un verdadero problema a la hora de proceder al pago de los productos ingeridos. Una rápida visual desde el sitio donde estaba sentado, le permitió a  pepeltenso localizar en el interior del local a la poca fauna que en ese momento allí habitaba. A saber:

– Dos homínidos al parecer de sexo masculino, parapetados detrás de dos considerables barrigas en un extremo de la barra del bar.

– Dos homínidos del sexo femenino (sin duda), al otro lado de la anteriormente mencionada barra que respondían con extraños sonidos a los emitidos por los dos homínidos masculinos.

Pepeltenso se levanta y avanza hacia la barra con la misión de que se le cobre el importe de las bebidas consumidas.

Llegada a la barra. Pepeltenso apoya sus brazos en ella. Los homínidos femeninos echan una visual hacia él, le observan de arriba a abajo y vuelven a intercambiar sonidos guturales incomprensibles con el resto de la fauna. Los masculinos ni se inmutan. La música suena considerablemente más alta de lo que esperaba pepeltenso en un principio.  Pepeltenso emite un “Por favor” que es ignorado o no escuchado por la fauna femenina del lugar. Repite a más volumen la frase anterior con el mismo resultado. Al tercer intento uno de los representantes femeninos de la fauna del local mira con desdén a pepeltenso y se acerca hasta él. Una vez llega a la altura de pepeltenso dice:

– quequiereh

a semejante frase le acompaña un rictus que se podría definir entre asco y desprecio. Pepeltenso se atreve a responder:

– ¿Me cobras?

a lo que el rubio ser femenino (porque era rubia la personajilla) responde.

– Ej que hemoh apagad lamáquina.

Pepeltenso se pasma, ¿no me pueden cobrar porque han apagado la máquina registradora?

– No, que me cobres por favor -vuelve a decir pepeltenso con una amplia sonrisa.

– Quejquelamáquinastápagá y no ponemoh café -responde la rubia fémina de malas maneras.

– ¡Que no!, QUE-ME-CO-BRES, que quieropagar -pepeltenso se contiene para no tomar una cucharilla de mezclas y clavársela en mitad de la garganta.

– ¡Ah!, jijijiji, creí que queríah un café y no podemhs porque estápagá lamáquina -insiste el infraser.

– Vale, pero ¿me cobras? -pregunta pepeltenso tratando de mostrar de nuevo un buen gesto.

– ¿Queteniah? -vuelve el gesto de desprecio en el rostro que está debajo de la melena rubia.

Pepeltenso relata las bebidas consumidas, la rubia no se entera, pepeltenso insiste, la rubia no lo pilla. Pepeltenso pierde la calma, los seres parapetados detrás de la barriga ya miran a pepeltenso.

Pepeltenso inspira y mira al suelo.

– Mira, estamos sentados en aquella mesa, cóbrame las consumiciones de aquella mesa -dice pepeltenso mientras señala con el dedo al sitio donde estaba,

El infraser femenino mira por encima del hombro de pepeltenso. Se da la vuelta y va a la caja registradora que es de esas modernas con pantalla TFT, toca y aparece un plano con todas las mesas, vuelve a tocar sobre la mesa señalada por pepeltenso, se emite un recibito.

– Son vinticinco euroh -dice la camarera mientras arroja un platito con el recibo a pepeltenso.

Pepeltenso paga la cantidad tras revisar el recibo y se marcha.

– ¿Por qué has tardado tanto? -pregunta la reina.

– Luego te lo cuento.

Cronicas de verano 4

Se acabó el veraneo, que no el verano.

Tras luchar con los seres de otros mundos, sus extraños himnos y con un mar que una y otra vez trataba de meterse en mis oídos, he vuelto a la capital de aqueste absurdo reino.

En fin, aún no ha terminado el verano. Aunque regresamos al trabajo, mierdadevidaesta.

Crónica 1 del verano de 2008

Vale, llevo ya unos cuantos días de vacaciones y de hecho llevo ya 10 en la playa, pero he estado luchando contra las ingentes tropas de los operadores de telefonía móvil (Orange en este caso) para conseguir hacer funcionar el maldito chisme que entre loores de victoria y miles de fotos propagandísticas me vendieron.

Finalmente funciona.

Bien, comienzo las crónicas.

Días de mucho calor en las costas almerienses, francamente.

Superman y yo hemos luchado con grandes cantidades de aguas del mar mediterráneo y finalmente una ola pudo con superman, concretamente con su oído izquierdo que hizo que este supurara hasta el día de hoy.

Mi reina ha mutado en un color extrañamente negruzco y ella se empeña en decirme que es por culpa del sol, pero yo sigo sospechando que ha sido abducida por algún tipo de extraño ser extraterrestre que, tras largos e inconfesables experimentos, ha hecho que algún efecto secundario le haya tornado el tono de piel lo más cercano a la familia de Mobutu.

Por la parte de pepeltenso sigue totalmente monopolizado por los superpoderes de superman y de vez en cuando por algún oscuro hechizo realizado por la nueva personalidad de la reina.

Hago fotos y tengo casi terminado el primer capítulo de mi novela.

Me voy a zambullir mi cuerpo en las refrescantes aguas del mar mediterráneo.

Mañana contaré lo que las nocturnas tropas del botellón han conseguido hacer con el dulce mundo de mis sueños, nada bueno, adelanto.